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   Principal > San Juan > Cultura
De Cuentos y Leyendas

La siguiente es la leyenda de la Laguna del Cobre.

Dicen que no hay mucha vegetación que la rodee, que el cielo ahí es enorme y los caminos y las paredes son de piedra y tierra. Ahí nacen los ríos. Hace mucho años, un joven indio de araucano estaba enamorado de la hija del cacique y su amor era correspondido. Pero no se les permitía casarse. Entonces el muchacho rompió con las layes de la tribu y se escapó con la muchacha.
  Pasaron varios días corriendo; escapaban de noche y cuando el sol brillaba se escondían para que no los vieran los indios que había enviado el cacique a buscarlos. Se dice que llegaron a un río y fueron caminando y caminando a la vera de él hasta que llegaron a un laguna hermosa. Las aves ahí recorrían de una punta a la otra el gran espejo de agua. Los dos se quedaron maravillados y de tan agotados que estaban cayeron dormidos en vez de esconderse.
  Cuentan que llegaron los indios que los perseguían y que le clavaron un flecha al joven. Ella al escuchar corrió y le decía a él que la siguiera. El lo hizo mientras otras flechas lo iban alcanzando. Cuando ella llegó a la orilla de la laguna caminó mientras que el agua le llegó primero a las rodillas luego a la cintura y luego a los pechos. El indio se desplomó ya sin vida antes de ingresar a la laguna. Nunca se supo que fue de ella.
Los lugareños terminan esta leyenda dejando un gran silencio y luego dicen: "No hay que ir a la Laguna del Cobre de noche, porque se aparece el indio y pregunta, como si no hubiese pasado ni un día, en donde esta su novia."


LAS ARTESANIAS TRADICIONALES SANJUANINAS
La Casa de la Provincia de San Juan nos cuenta sobre sus artesanías tradicionales Sanjuaninas. Para describirlas se nutren de una definición dada por el maestro Dr.Augusto Raúl Cortazar, quien dice: "Son actividades, destrezas, o técnicas empíricas practicadas tradicionalmente por el pueblo, mediante las cuales, con intención y elementos artísticos, se crean o producen objetos destinados a cumplir una función utilitaria cualquiera, realizando una labor manual (aunque ayudada o complementada por herraminetas o máquinas), individualmente o en grupos reducidos por lo común, familiares e infundiendo en los productos, carácter o estilo típicos, generalmente concordes con los predominantes en la cultura tradicional de la comunidad. El análisis de esta definición confirma que las artesanías son fenómenos folklóricos y por lo tanto expresiones culturales populares (propias de grupos de tipo "folk", tradicionales, empíricas, de transmisión directa por la palabra y el ejemplo, de vigencia colectiva en la comunidad, anónimas en cuanto a sus inventores o creadores de variantes, típicamente regionales y finalmente funcionales, vale decir, aptas para satisfacer necesidades en la vida del grupo humano en que se producen".
El Mercado Artesanal Tradicional, vital organismo en la región, adopta esta definición como eje fundamental para el desarrollo de todas y cada una de las actividades que realiza, desde el 24 de Mayo de 1985, fecha en la que fue inaugurado. Desde sus comienzos, el Mercado Artesanal Tradicional de la Provincia de San Juan se propuso estos objetivos:
* Reafirmar y revitalizar el valor de la artesanía tradicional, como una expresión genuina de la cultura Sanjuanina. * Orientar la producción de las artesanías tradicionales hacia la conservación de sus auténticos valores regionales.
* Fomentar el desarrollo de la actividad artesanal entre los que la realizan y los que potencialmente la podrían realizar.
* Ofrecer al artesano un medio de comercialización permanente a fin de evitar la intermediación que sólo beneficia al intermediario sin tener plena conciencia del valor cultural de la artesanía tradicional.
Con entusiasmo comparten con nosotros que la artesanía tradicional es un elemento cultural tan importante como cualquier otro producto artístico, fruto del hacer del hombre. Y en el afan de graficar este sentir nos hacen llegar una breve descripción acerca de cómo se hace una frazada, por ejemplo, cuya lana proviene de la esquila de una oveja en una determinada época del año, que luego es escarmenada (proceso mediante el cual se extraen las basuras y espinas de la lana), después hilada (primero en un "copo" y luego en hilo o trama), más tarde lavada, posteriormente teñida (con anilinas y con colorantes naturales), y finalmente dispuesta en un telar criollo, surgirá como resultado de esta larga tarea, un color, forma y textura únicos e irrepetibles, tanto como lo es un poema, una escultura o la música; destacando así el valor artístico de los elementos cotidianos que afianzan nuestra identidad cultural.
La artesanía tradicional Sanjuanina abarca los siguientes rubros ordenados de acuerdo con el grado de importancia en producción.
1- TEJIDO. Producido en todas sus fases totalmente a mano. Desde aquella de la lana de oveja, pasando por el escarmenado, hilado, torcido del hilo, lavado, teñido y tejido. Se confeccionan ponchos, frazadas, chasnas, jergones, chalinas, peleros, pisitos, fajas, alforjas, cubrecamas, yerberas, pequeños bolsitos, etc. Los motivos utilizados provienen de dos fuentes: indígena (geométricos) e hispana (florales). Los elementos para el trabajo son: huso (pollito de madera con rueca), peine, pala, telar criollo, plantado en la tierra.
2- TRENZADO. Hombre y caballo se unen en un mismo ritmo por la conquista del sustento diario. Por ello los trenzadores, a fuerza de manos y lenta espera, luego de proveerse de cueros vacunos, estaquearlos, pelarlos con un palo, cortarlos de acuerdo con la prenda que deseen realizar, preparar los corriones o tientos, "descantillarlos", (sacarle todos los pelitos e imperfecciones), crean lazos (de cuatro, seis, ocho o más tientos y de nueve o más brazadas de largo), bozales, cabestros, chicotes, riendas, cabezadas, cinchas, maneas, rebenques, fustas, taleros, etc. Los elementos para la tarea son: cuchillos, martillos, palos, jabón en pan, tarros con agua, etc.
3- MADERA. Se realizan estribos, fuentes, fruteras, bateas, bandejas, platos, morteros, objetos de adorno y decoración, estribitos, llaveritos, mates, muebles rústicos, puertas de tranqueras, etc. Se utiliza para trabajar la madera del tala, quebracho, retamo, chica, algarrobo, chañar, peral, naranjo, etc. Los elementos que se usan son trozadora de dos manos, cepillos, hachita de mano, raspador de acero, lápices, barreno, gubia, formón, compás, partidor, etc".
4- METALES. El fuego, el aire y el metal se unen en la búsqueda de líneas, brillos, colores. Es ahí donde los plateros recogen el tiempo y lo depositan en diversas formas: mates de cascos, de formas torneadas, estampados, cincelados, con patitas, fustas, taleros, espuelas, bombillas, jarros, cuchillos, amuletos, anillos, juegos de copas, enchapado de monturas, riendas, cabezadas, bozales, pretales y frenos. Usan martillos, cinceles, limpiadores, soplete de oxígeno humano, etc.
5- ALFARERIA. La tierra se abre con su olor y su humedad para que el hombre le dé forma de barro. Así se hacen cuencos, vasijas, semilleros indígenas, vasos, platos, urnas funerarias, cántaros, etc. Se utiliza fundamentalmente la mano del hombre, que es la que conoce que arcillla servirá para la labor. La cocción se lleva a cabo en un horno indígena, cabado en la tierra y cuyo combustible proviene de los animales: estiércol. Dado que la temperatura no es uniforme, la coloración de los cachorros varía, lo que le otorga mayor belleza. En algunos casos se utilizan colorantes naturales para el pintado externo o interno.
6- CESTERIA. Doña María Teresa SEPULVEDA BUSTOS DE BARRAZA nos cuenta como confecciona sus canastos: "Empiezo por el fondo. Pa¨que quede firme, al mimbre se le deja la cáscar. Pa´principiar el fondo las varillas tienen que ser muy finitas y usted empieza a tejerlas a torcerlas. Hay que ir haciendo la varilla pa´abajo pa´que no se dé vuelta. Yo aprendí cuando era joven y ponía mucho cuidado. Aprendí de ver nomás. Eso sí que las varillas pegan fuerte. Después tiene que hacer la esterilla que es como la trama en el tejido y luego poner los parates que son como la urdimbre. Tiene que ir trazando de atres para que forme el canasto y quede firme. Un canasto ovalado lleva 24 esterillas, 6 varillas enteras partidas en 3, 24 parantes y una manija recubierta con 4 varillas que es lo que le da la firmeza. Bueno, a mí me gusta tejer con el mimbre. Hago costureros tapados, canastitos para huevos, moisés, todo rústico, caser, sin moldes".

Reseña Histórica

  En la provincia de San Juan, la palabra Cuyo designa a la región donde ésta esta ubicada. Cuyo proviene del vocablo cuyum, que designaba al lugar fronterizo del poderoso Tahuantisuyo del imperio incaico con la nación de los araucanos. Los grupos que habitaban esta zona estaban en un proceso de incaicación cuando llegaron los españoles: los más destacados son los Los huarpes, Los Diaguitas, Los Capayanes y Los Olongastas.

Los Huarpes eran un grupo de agricultores andinos. Ocuparon la parte sur de San Juan. Sus casas eran de piedra si estaban construidas en las montañas pero en los valles se parecían a los toldos pampas. Cultivaban la tierra, hacían objetos de cerámica y tejían con fibras vegetales.

Los Diaguitas ocuparon los valles cordilleranos. Era una cultura muy avanzada en la que se observaba la gran influencia incaica. Construían canales de riego y acequias en la falda de los cerros para realizar cultivos.

Los Capayanes vivieron al sur de los diaguitas y al norte del territorio de los huarpes, en los valles cerca de la cuenca del río Jáchal. Eran cazadores y cultivaban la tierra. Hilaban y tejían.

Los Olongastas habitaban zonas vecinas a los llanos riojanos. También eran cazadores y agricultores.

Los Yacampis eran diaguitas y vivieron en la región de Valle Fértil, al noreste de la provincia. Fueron cazadores y agricultores. Fueron evangelizados por los jesuitas en el siglo XVII, pero nunca dominados por los conquistadores. Y ante el avance del hombre blanco, fueron retrocediendo a las sierras, lejos de los pueblos.

La relación que otros grupos indígenas tuvieron con los españoles fue más que amistosa. Juan Jufré, ex teniente gobernador de Cuyo decidió fundar en 1536 una ciudad a lado de una villa huarpe.

Pero la traición no se hizo esperar demasiado; en 1626 llegó un obispo de chile llamado Francisco Salcedo y denunció como los blancos habían arrancado de sus tierras a los aborígenes y los engrillaban. Comentó el obispo que a un hombre que había fallecido, para no sacarle el grillete directamente le cortaron la mano. Luego los Huarpes se plegaron al levantamiento Calchaquí en 1630.
A fines del siglo XVI toda la región estaba en poder de los conquistadores. Y el camino a la independencia comenzaba no sin dificultades y lentamente, con la participación de varios sanjuaninos que sostuvieron las ideas republicanas.

La fundación
Con la conquista española, los grupos aborígenes fueron tomados para las encomiendas y en muchos casos, trasladados a otros territorios. En el año 1562, un capitán español llamado Juan Jufré y Montesa, llegó desde Chile con la misión de fundar un pueblo. El 13 de junio de 1562 se estableció la ciudad de San Juan, cuyo nombre primitivo fue San Juan de la Frontera; tiempo después una inundación del río homónimo la arrasó. Posteriormente, Luis Jufré hijo del anterior, la fundó nuevamente dos kilómetros más al sur. Y a fines del siglo XVI, toda la región estaba en poder de los conquistadores.

Hacia la Independencia
La epopeya de la independencia de nuestro país cuenta entre sus numerosos artífices a un gran sanjuanino, que presidió el Congreso de -Tucumán cuando se declaró la independencia, el 9 de julio de 1816: se trata de Francisco Narciso de Laprida otro hijo dilecto de esta tierra fue fray Justo Santa María de Oro, quien en aquel histórico congreso se mostró como un decidido sostenedor de las ideas republicanas. cuando San Martín formó el gran Ejército de los Andes, muchos sanjuaninos integraron sus filas .o contribuyeron con sus bienes para equipar a las tropas. Después del triunfo de Chacabuco, el propio Libertador, como reconocimiento, destinó a la ciudad de San Juan la bandera tomada en batalla al regimiento español de los Talaveras, en 1817.

Domingo Faustino Sarmiento
Nació en esta provincia en 1811. Su gran pasión fue educar al pueblo y forjar su progreso. Fundó su primera escuela a los 15 años; ésta fue apenas la primera de las muchas que habría de crear a lo largo de su vida. Llegó a ser presidente de la Nación. En la capital sanjuanina se conserva la casa donde se crió: "La casa de mi madre, la obra de su industria", como la describe en su libro Recuerdos de Provincia. Hoy es un Museo Histórico que guarda documentos, libros, fotografías y objetos que le pertenecieron.

Escudo
  Por sobre el óvalo se encuentra el sol incaico, y en sí el escudo tiene la forma tradicional. El sol posee 18 rayos que simbolizan los departamentos de la provincia. Las ramas de laurel simbolizan la tierra cultivada y la agricultura, al tiempo que la victoria y el triunfo. El azul-celeste del jefe es el color de la bandera nacional. Los brazos vestidos de negro, cuyas manos se estrechan, significan la unión, y el rollo en que se sostiene el gorro es la Constitución del Estado.